Lunes 01 de Julio 2019

Cómo cuidar a tu perro en invierno

Cuando se acercan los primeros fríos todos solemos tomar precauciones para que las bajas temperaturas nos afecten lo menos posible

Los peludos y el frío
Salvo algunas razas resistentes al frío como las nórdicas, los canes padecen las bajas temperaturas igual o más que los humanos. Así que no descuides a tu peludo del descenso de las marcas térmicas.

Además, ten especial cuidado si tu perro padece alguna enfermedad, sobre todo de origen respiratorio, o si es:

Cachorro

  1. Adulto o mayor
     
  2. De raza pequeña
     
  3. Un animal de poco pelo

Una buena alimentación para cuidar a tu perro en invierno

Una dieta nutritiva, equilibrada y de buena calidad es la base para que tanto humanos como mascotas nos mantengamos saludables. Así que en épocas de frío, asegúrate de estar dándole a tu amigo peludo un alimento –casero o comercial- adecuado para su tamaño, edad y características particulares.

Un perro bien alimentando tendrá sus defensas altas y las posibilidades de que se enferme serán menores. Pero no confundas calidad con cantidad. Así que no sobrealimentes a tu mascota. Le provocarás sobrepeso. Y recuerda las consecuencias negativas que esta condición genera tanto en personas como en animales.

Además, como lo más probable es que tu peludo reduzca su actividad física en días de frío extremo, pon mucha atención a cuánta comida pones en su plato. Ante la menor duda, consulta al veterinario para que te indique las cantidades convenientes.

Los canes padecen el frío tanto o más que las personas. Por eso es importante que cuides a tu perro en invierno, procurándole una buena alimentación e higiene y protegiéndolo, entre otras cosas, de los cambios bruscos de temperatura.

Cuidados durante los paseos o para canes que permanecen en el exterior de la viviendas
Lo ideal es que ante las bajas temperaturas, el animal permanezca buena parte del tiempo dentro de la casa. Pero si insistes en dejarlo fuera, procura que esté a buen resguardo. Proporciónale una caseta que lo mantenga aislado de la humedad, la lluvia y el frío.

Además, trata de planificar las salidas en horarios en que haga menos frío. Y en los días en que las marcas térmicas desciendan demasiado, reduce el tiempo de los paseos. Y ponle siempre un abrigo. Ten a mano también un impermeable en caso de que llueva o nieve.

Lo importante es que evites los cambios bruscos de temperatura. No es bueno que si el animal estaba en un ambiente calefaccionado, de repente lo saques a la calle sin ningún tipo de protección.

Pero, aunque el tiempo de ejercicios y juegos se reduzca en el exterior, procura -en la medida de las posibilidades- mantener a tu mascota activa -tanto física como mentalmente– con alguna actividad que se pueda desarrollar en el interior de la casa.

 

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